viernes, 21 de octubre de 2022

Atención: Hay unas Bibliotecas en ruta

Escrito por: Lic.  Santiago Caballero

El sábado 22, desde las 14 h. se desarrollará en Asunción el recorrido RUTA DE BIBLIOTECAS. Mediante el mismo, los interesados podrán adentrarse a los acervos bibliográficos, documentales, hemerotecas, en los servicios a disposición, incluso a la arquitectura de los edificios. Muy plausible la iniciativa pues es una forma de que toda la ciudadanía se informe sobre las bibliotecas, instituciones que apuntan a la mejor formación de la gente, tanto de las nuevas generaciones como se las personas mayores.

Hay una cita del genial Jorge Luis Borges que constituye una síntesis sin desperdicios de la razón de ser y del rol de los libros.



Dice así: de los diversos instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de su voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación”.

RUTA DE BIBLIOTECAS nos ayudará a valorar los lugares en los que, en nuestra ciudad, se guardan, se cuidan y se ponen, a disposición de todos, los libros.

No desaproveches esta oportunidad. Vivimos en una sociedad en la que las motivaciones, en las alas de la publicidad y la propaganda, nos llegan por muchos medios, durante muchas horas de la vida. Una consecuencia negativa de todo ello es que en más de una oportunidad nos prendemos de la propuesta que más nos impactó pero que está lejos de ser la más importante para el buen vivir o para madurar en nuestras apreciaciones. En RUTA DE BIBLIOTECAS nos mostrarán cuán importante y fundamental es para nuestro crecimiento, como personas y como sociedad, el valorar lo que se hizo, por ejemplo, en términos de leyes para mejorar las relaciones, para canalizar mejor los recursos naturales, para la mejor distribución de los servicios esenciales como los de la salud y de la educación.

Una corriente muy en boga es la de los influencers. Son personajes queridos, admirados, dignos de imitación en sus costumbres, en su trayectoria profesional. Qué bueno sería que en la RUTA DE BIBLIOTECAS nos muestren los lectores habituales y cuya costumbre es digna de imitación. Propongo algunos: Luis Zsarán, Berta Rojas, cardenal Aldaberto Martínez, Margarita Durán, Moncho Azuaga, Luis Alberto Boh….

En la BIBLIOTECA Y ARCHIVO CENTRAL DEL CONGRESO nos preparamos con mucho entusiasmo para participar en la RUTA DE BIBLIOTECAS. Cada sector, ofrecerá las informaciones pertinentes para que los visitantes conozcan, aprecien, pregunten, sugieran.

Muchas gracias a todos.   

lunes, 17 de octubre de 2022

EL COCIDO CON GALLETA Y LA INOCENCIA

                  

Escrito por: Santiago Caballero 

¡Cómo me duele ese cocido con galleta! Tanto, que no puedo recrearlo sin que mis lágrimas ochororó. Se me hace un nudo en la garganta ante este caso: unas niñas, de muy cortas edades, la mayor alcanza los seis años, eran violadas ya casi por dos años,  por un vecino y su hijo, con la complicidad de la mamá de las menores y de la esposa del abusador. Así lo narran los medios de difusión. Se convirtió en la noticia del día de la prensa radial, televisiva, escrita  e incluso, de las redes sociales. Un dolor más: ¿cuántos días durará esa visibilización? ¿Nos ayudarán los medios a llegar a las causas de estos hechos y de otros similares? ¿Cuáles serán las soluciones para estas pobres criaturas violentadas y para toda la niñez paraguaya “en situación de riesgo”? Y, no solo a las soluciones que correspondan al gobierno central, al departamental, al municipal, a las iglesias, a las organizaciones ciudadanas porque nadie debiera esquivar su responsabilidad, para encarar en serio esta terrible situación.

Esta gran duda, y también dolorosa, es aún más terrible cuando recuerdo que fue el flamante Cardenal Martínez quien denunció desde el púlpito que son unos siete mil niños paraguayos que desaparecieron en dos años y de los que nadie dio cuenta hasta ahora. Otro recuerdo: que hubo más de un caso en las que algunas gobernaciones y municipalidades se quedaron fraudulentamente con los rubros de las meriendas escolares sin que jamás se consiguiera ni aclarar los delitos ni menos devolver el dinero robado. Un dato nos aporta la periodista Emilce Aponte: “El reciente intendente de Carapeguá, Luciano Cañete (FR oficialista) es uno de los intendentes más insensibles del departamento de Paraguarí. Por dos años consecutivos deja sin almuerzo escolar a un total de 467 niños” (ABC 16.10.22).

La sola enumeración de los hechos similares puede llenar muchas páginas. Pero no nos desviemos: la niñez paraguaya está abandonada, y, por ende, están abandonados los hogares campesinos expulsados de sus tierras o que carecen de ellas, las parcialidades indígenas, los hogares de niños cuyos padres se  dedican a tareas ocasionales, las madres solteras, las familias instaladas en las riberas de los ríos, todas ellas carentes de los servicios educacionales y sanitarios. 

Reconozcámoslo, aunque sea muy terrible: la niñez paraguaya está abandonada. Tal es así que una taza de cocido y una galleta cuartel son un lujo para muchos niños hambreados aunque el precio sea todavía desconocido porque sus cortas edades nos lleva a  presumir que no tienen conciencia de la pérdida de la llamada “inocencia”; y cuando además, de yapa, se les dará cinco mil guaraníes para caramelos o yeyés.

Pero, ¿dónde están los padres de estas tiernas víctimas? Ya te conté al principio que la mamá era cómplice de los abusos, como lo es la esposa de los victimarios. ¿Qué más te puedo decir? Pero, no te quedes en maldecirlas o juzgarlas con la vara de la justicia que no evalúa tu comportamiento, el mío y el de todos, de los que hoy desayunamos con cocido con leche, pan, manteca y mermelada. Por favor. No puedo dejar de compartir estos números: “En el 2018 se registraron (en Paraguay)17.386 partos de niñas y adolescentes; 3.129 de estas niñas y adolescentes ya tienen uno o más hijos, y cada 24 horas se registran de 8 a 10 casos de abuso sexual” (ABC, 16.10.22)

Todos los días de mi vida me resuena a los oídos esta pregunta: ¿dónde está tu hermano? Hoy, te la comparto, con tu permiso. Pero, con todo mi ser, espero que nunca, jamás, araka’eve, never, cierre mis oídos y que la injusticia me vuelva un indiferente más. Por favor.


miércoles, 20 de julio de 2022

Un día en la escuela de Ramón'i

Lic. Santiago Caballero

Ramón Indalecio Cardozo es un educador guaireño considerado como un adelantado por sus ideas renovadoras en la educación. Muy de vez en cuando se lo recuerda, se lo cita. Por eso, cuando una muy querida amiga me habló de su experiencia escolar, de mediados del siglo pasado, tomé nota y les comparto.

Ella vivía con su familia en una compañía de un pueblo de las Cordilleras. Describe el entorno de la escuela con pinceladas bucólicas porque estaba  instalada en un enorme predio con un pastizal cuyo verdor invitaba al bullicio, al correteo y, al mismo tiempo a la paz. El sencillo edificio estaba rodeado de árboles cuya sombra protegía a los niños en los recreos. En los terrenos vecinos  que rodeaban la escuela lucían los cocoteros gigantes, así como árboles autóctonos que regalaban sabrosas frutas.

Recuerda con mucho cariño a la maestra. La Señorita que, contrariamente al destino de la mayoría de las docentes, un año se casó. La ceremonia religiosa se realizó en el oratorio no muy lejano de la escuela de donde partió la caravana de los niños, con sus blancos guardapolvos,  los padres de familia y los miembros de la comunidad encabezada por los novios montados a caballo. Terminada la ceremonia, y ya en plena algarabía, la misma comitiva se encaminó a la escuela donde se preparó el festejo. Para ello, cada alumno, sus padres y los lugareños, portaron sus matulas dispuestas en una mesa acomodada en el patio mediante la unión de los muebles de las clases. Fue una fiesta inolvidable donde los recién casados, los niños y todos se divirtieron como nunca. La Señorita pasaba ya a ser la Señora aunque a muchos niños les costaba acertar el nuevo trato a conferir a la querida maestra.


Nuestra narradora pasa luego a recordar que la limpieza del predio, de las aulas, estaba a cargo de las maestras y los niños. Se establecían los turnos para el aseo del patio, pero diariamente cada grado barría y sacaba el polvo de sus respectivas clases. Incluso, recuerda, en cada grado se designaban los alumnos responsables por semana de borrar el pizarrón, de munir cada aula con las tizas necesarias y otros menesteres. Pizarrón y tiza eran los únicos e infaltables medios tecnológicos comunes en el aula, cada escolar manejaba sus cuadernos, sus lápices y alguno que otro algún el libro correspondiente al grado.

Pero el patio, dice, no era sólo el bucólico escenario de este centro del saber. Al contrario, era parte del sistema educativo. Ante todo, formaba parte del escenario de la limpieza a manos de los escolares. Pero, además, allí se instaron hermosas huertas y  productivos gallineros. Como lo escuchás. Los niños y niñas se esmeraban por cultivar, regar, abonar, diversas especies de hortalizas. Igualmente, por  alimentar a las gallinas, cuidar los nidos, limpiar los espacios. Pero, ¿y qué pasaba con las verduras, los huevos? Pues, en la cocina de la escuela, con los pucheros donados por sus padres, los niños, las niñas, sin distinción, aprendían a cocinar diversos platos y a alimentarse sanamente.

No olvida la narradora otro quehacer educativo. En los terrenos lindantes a la escuela se levantaban esbeltos y abundantes cocoteros que en la estación correspondiente se llenaban de racimos de la fruta que luego caían al suelo. Pues bien. Los niños traían de sus casas unos cubos de latón con lo que iban en grupos a recoger los frutos. ¿Para qué? Los mismos eran vendidos al almacenero del lugar que, posteriormente, lo revendía al recolector para, a su vez, lo destinaba a la fábrica de aceite cercano. El dinero de los niños iba a la caja escolar para cubrir los gastos de los enseres pedagógicos necesarios.  

Cuando abordó el tema de la disciplina, la narradora sonríe pícaramente. Sí, en esa época las maestras practicaban los mismos o parecidos métodos de los papás y las mamás: los tirones de las orejas o de los cabellos, los tuques, la ida al rincón, ponerse de rodillas sobre piedrecitas, y etc. Sin embargo, no porque sean métodos hogareños, no solo tolerados sino aconsejados vivamente, son irreprochables. Hoy, ya no es lo común, pero continúa su práctica porque no hay conciencia del enorme, en muchos casos irreversibles daños en los niños: destruyen la autoestima, la capacidad de reacciones justas ante las autoridades, la práctica de relaciones armónicas entre iguales y con los mayores.

Pero, aparte de esto último, no hay duda que la educación escolar  experimentada por nuestra narradora y muchos otros, hoy ya está en desuso. Ya no hay huertas ni gallineros, no hay prácticas de limpieza del ambiente, del goce de la naturaleza, de las relaciones de la escuela y la comunidad, el entorno. Hemos perdido prácticas muy valiosas que el gran pedagogo guaireño Ramón Indalecio Cardozo pergeñó pero que las corrientes nuevas no tuvieron en cuenta para construir un sistema escolar acorde con nuestra cultura, con el ambiente, con las realidades locales.

Fue muy grato escuchar este relato. Nos invita a soñar con un sistema escolar donde la educación integre a la lecto escritura los valores de la solidaridad, de la ayuda mutua, del cuidado de la naturaleza, de los animales, del diálogo con los padres, con la comunidad entera.

lunes, 11 de julio de 2022

Cuando crecer es la consigna

 Escrito por: Lic. Santiago Caballero

La docencia ofrece diversas formas de sorpresas, satisfacciones, decepciones y un largo etc. en la práctica profesional. Por ejemplo,  personalmente, cuando descubro que entre mis alumno/as se encuentra un hijo o una hija de un exalumno/a, me emociono. Es como dice un poeta compatriota: El tiempo hata oiko, ndaikatui jajoko…Así, también el caso que nos compartió Mary Ortega, la jefa de la sección infanto juvenil de la Biblioteca y Archivo Central del Congreso. En una fotografía de hace unos años, la asidua participante de las actividades, Milena Servín, hoy 13 años, luce una estatura que no sobrepasa a la de la profe. Sin embargo, en la siguiente fotografía, unos pocos años después, ya la sobresale en más de varios centímetros.



Es como una agradable metáfora de la vida y que el poeta mencionado nos describe desde el paso del tiempo. Los adultos lo percibimos desde todos los ángulos, de lo físico a los cambios de la conducta, de los progresos en los conocimientos, en las habilidades, en las cualidades. Los padres de familia y los docentes compartimos estas realidades y es muy plausible que busquemos ambos grupos las formas de acompañar mejor el crecimiento así como los retrocesos de los niños, de los adolescentes y de los jóvenes.

En la educación formal se han dado importantes progresos para responder adecuadamente a los grandes desafíos del crecimiento de los educandos. La temprana estimulación es uno de ellos. Se trata de responder, de incentivar, las posibilidades de desarrollo ya no exclusivamente desde la lecto-escritura sino sobre todo de la imaginación, de la creatividad, de los colores, de las melodías, de las relaciones adecuadas con los pares así como con los animales, con las plantas, con la naturaleza. Por supuesto, no se debe olvidar las posibilidades de los medios electrónicos fundamentalmente porque, lastimosamente, sobre ellos pesa  una fuerte desconfianza por los aspectos negativos así como por la falta de mejores conocimientos de su uso, en general, y particularmente en los niños.



El crecimiento físico llamativo en estatura de Milena llamó la atención de la querida Mary y de cuantos vimos las fotografías. Que sea una metáfora enriquecedora no solamente para Mary y sus colaboradoras de la sección, sino también para todos cuantos soñamos ofrecer nuestros aportes educativos a los niños y a los jóvenes desde la Biblioteca y Archivo Central del Congreso.

jueves, 7 de julio de 2022

Efemérides del 7 de Julio

 Escrito por: María del Carmen Baéz

Día de San Fermín en Pamplona, España


Las Fiestas de San Fermín, popularmente conocidas como Sanfermines,​ son una Fiesta de Interés Turístico Internacional en honor a San Fermín de Amiens que se realiza, anualmente, en la ciudad española de Pamplona, capital de Navarra, de la que es copatrón. Los festejos comienzan con el lanzamiento del chupinazo desde el balcón del Ayuntamiento de Pamplona, a las 12 del mediodía del 6 de julio, y terminan a las 00:00 horas del 15 de julio con el Pobre de mí..., una canción de despedida.

Una de las actividades más famosas de los sanfermines es el encierro que consiste en una carrera de personas a lo largo de un recorrido de 849 metros delante de los 6 toros que serán lidiados por la tarde en la corrida de toros y 6 cabestros o mansos que culmina en la plaza de toros. Los encierros tienen lugar todos los días entre el 7 y el 14 de julio, y comienzan a las ocho de la mañana, con una duración de entre dos y cuatro minutos, si bien en los últimos años debido a las medidas de seguridad introducidas es muy raro que sobrepasen los tres minutos.

El origen de los sanfermines se remonta varios siglos aunque su fama mundial es un fenómeno reciente, vinculada también a la difusión que les dio el escritor estadounidense Ernest Hemingway mediante su libro Fiesta.​ Su fisonomía actual, cosmopolita y multitudinaria, es el resultado de una lenta evolución histórica cuyos orígenes se remontan a la Edad Media.

La población de Pamplona durante la semana de fiestas pasa de 280.000 habitantes a más de 1.000.000 de personas.


miércoles, 6 de julio de 2022

Efemérides del 6 de Julio

 Escrito por: María del Carmen Baéz


Frida Kalho

Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón (Coyoacán, Ciudad de México, 6 de julio de 1907- Ciudad de México, 13 de julio de 1954), conocida como Frida Kahlo, fue una pintora mexicana. Su obra gira temáticamente en torno a su biografía y a su propio sufrimiento. Fue autora de 150 obras, principalmente autorretratos, en los que proyectó sus dificultades por sobrevivir. También es considerada como un icono pop de la cultura de México.

Su vida estuvo marcada por el infortunio de sufrir un grave accidente en su juventud que la mantuvo postrada en cama durante largos periodos, llegando a someterse a hasta 32 operaciones quirúrgicas. Llevó una vida poco convencional. ​La obra de Frida y la de su marido, el pintor Diego Rivera, se influyeron mutuamente. Ambos compartieron el gusto por el arte popular mexicano de raíces indígenas, inspirando a otros pintores mexicanos del periodo posrevolucionario.

En 1939 expuso sus pinturas en Francia gracias a una invitación de André Breton, quien intentó convencerla de que eran «surrealistas», aunque Kahlo decía que esta tendencia no correspondía con su arte ya que ella no pintaba sueños sino su propia vida. Una de las obras de esta exposición (Autorretrato-El marco, que actualmente se encuentra en el Centro Pompidou) se convirtió en el primer cuadro de un artista mexicano adquirido por el Museo del Louvre. Hasta entonces, Frida Kahlo había pintado solo privadamente y a ella misma le costó admitir que su obra pudiese tener un interés general. Aunque gozó de la admiración de destacados pintores e intelectuales de su época como Pablo Picasso, Vasili Kandinski, André Breton, Marcel Duchamp, Tina Modotti y Concha Michel, su obra alcanzó fama y verdadero reconocimiento internacional después de su muerte, especialmente a finales de los años de 1980 y principios de 1990 por coleccionistas como la cantante Madonna.

viernes, 3 de junio de 2022

Efemérides del 31 de mayo. Svetlana Aleksiévich

 

Periodismo, literatura y actividad política

 

Svetlana Aleksiévich durante un debate en el Salón Rojo de Berlín, 8 de febrero de 2011.

Fue reportera en la prensa de Narowla, en el óblast o provincia de Gómel. Desde sus días de escuela había escrito poesía y artículos para la prensa escolar y también en la revista literaria Neman de Minsk, donde publicó sus primeros ensayos, cuentos y reportajes.

El escritor bielorruso Alés Adamóvich la inclinó a la literatura apoyando un nuevo género de escritura polifónica que denominó «novela colectiva», «novela-oratorio», «novela-evidencia» o «coro épico», entre otras fórmulas. En sus textos a medio camino entre la literatura y el periodismo usa la técnica del collage que yuxtapone testimonios individuales, con lo que consigue acercarse más a la sustancia humana de los acontecimientos. Para esto tuvo que transformarse en viajera y visitar casi toda la Unión Soviética. Usó este estilo en su primer libro “La guerra no tiene rostro de mujer” (1985), en el que, a partir de entrevistas, abordó el tema de las rusas que participaron en la II Guerra Mundial. El estreno de la adaptación teatral en Moscú supuso un gran antecedente en la glásnost o apertura del gobierno soviético iniciada por su dirigente Mijaíl Gorbachov. Alés Adamóvich y Vasil Bykaŭ son las más importantes influencias que la propia escritora ha reconocido en su obra.

En Tsínkovyie málchiki (Los chicos de zinc, traducida a veces como Ataúdes de zinc), 1989, compila un mosaico de testimonios de madres de soldados soviéticos que participaron en la Guerra de Afganistán; en Zacharóvannye smertiu (Cautivos de la muerte), 1993, ofrece la visión de aquellos que no pudieron sobrevivir a la idea de la caída del gobierno soviético y se suicidaron. Voces de Chernóbil (1997), uno de los pocos libros suyos traducidos al castellano (2006) antes de ganar el premio Nobel, expone el heroísmo y sufrimiento de quienes se sacrificaron en la catástrofe nuclear de Chernóbil. Libro traducido a veinte idiomas, todavía sigue prohibido en Bielorrusia. En su última obra, Época del desencanto. El final del homo sovieticus, publicado a la vez en alemán y en ruso en 2013, procura hacer un retrato generacional de todos los que vivieron la dramática caída del estado comunista soviético.​ También ha compuesto numerosos guiones para documentales y varias obras de teatro.

Su obra es una crónica personal de la historia de los hombres y mujeres soviéticos y post soviéticos, a los que entrevistó para sus narraciones durante los momentos más dramáticos de la historia de su país, como por ejemplo la II Guerra Mundial, la Guerra de Afganistán, la caída de la Unión Soviética y el accidente de Chernóbil. Enfrentada al gobierno y la censura del presidente de Bielorrusia, Aleksandr Lukashenko, abandonó Bielorrusia en el año 2000 y estuvo viviendo en París, Gotenburgo y Berlín. En 2011, Aleksiévich volvió a Minsk. Varios libros suyos fueron publicados en Europa, Estados Unidos, China, Vietnam e India.

En 2015 recibió el Premio Nobel de Literatura, por considerar su obra "un monumento al valor y al sufrimiento de nuestro tiempo". Es la primera escritora de no ficción con este premio en más de medio siglo .

En las elecciones presidenciales en Bielorrusia de 2020 Aleksiévich apoyó públicamente a la opositora Tijanóvskaya y recordó que cuando escribió un libro sobre el papel de la mujer en la Segunda Guerra Mundial comprendió que las mujeres son "la vanguardia de la sociedad". El 12 de agosto de 2020, Svetlana Aleksiévich hizo un llamamiento a Aleksandr Lukashenko para que abandone el poder: "¡Vete antes de que sea tarde, antes de que hundas al pueblo en un terrible abismo, el abismo de la guerra civil! ¡Vete!".

Aleksiévich abandonó Bielorrusia nuevamente en septiembre de 2020 con ayuda de diplomáticos de varios países, luego de anunciar en la prensa que estaba siendo vigilada por las fuerzas de seguridad del gobierno bielorruso. Vive en Berlín desde entonces.